1.12.12

Historia Compartida

Ciertamente la historia nos marcó
dejó pegado a nuestros huesos,
estrellas,
andanzas,
sueños de un mundo mejor,
en la inocencia
arriesgamos sin medir,
la piel,
los ojos,
la integridad y la calma,
seguimos caminando
directo hacia una meta,
aquella que murió
como mueren las polillas,
quemadas irremediablemente
por la fuerza del destino,
dejando mutilados los propósitos,
amigos muertos o dispersos,
desparramados a través del planeta
lejos de todo
de las íntimas raíces
sin mas arraigo
que la rabia y la terrible nostalgia.

10 comentarios:

Mª Teresa Sánchez Martín dijo...

Tus poemas son profundos y bellísimos, sus versos desprenden emotividad que al fin es la misión principal de un poema, emocionar.

Un abrazo
Teresa

Mónica Alvarez dijo...

Gracias Teresa por tu visita y lectura de lo q escribo.

Josefa dijo...

la integridad y la calma,
seguimos caminando
directo hacia una meta,
aquella que murió
como mueren las polillas,
quemadas irremediablemente
por la fuerza del destino,

Me quedo con este parráfo

Reflexivo y hermoso poema.
Gracias querida Mónica por dejarlo para el disfrute de quien te leemos

Un abrazo con cariño.

Francisca Quintana Vega dijo...

Triste pero bello. Feliz Navidad para tí y los tuyos. Besos

Mónica Alvarez dijo...

Muchas gracias Francisca por leer mi poesía. Que tengas una Feliz Navidad.

Mónica Alvarez dijo...

Josefa: gracias por leerme.Que disfrutes unas lindas Navidades.Un brazo.

Francisca Quintana Vega dijo...

Muy hermoso, Mónica. Un beso.

Francisca Quintana Vega dijo...

Un trocito de tu alma en estos bellos versos. Un beso, Mónica.

Danicienta dijo...

La historia siempre marca, para no olvidarla, para no cometer los mismos errores. hermoso poema

Mónica Alvarez dijo...

Danicienta:
Gracias por leerme.
Saludos desde Ñuñoa