1.2.14

Fraternidad

Y vamos acumulando difuntos,
mausoleos y flores secas,
lágrimas que dejaron sales,
surcos,
agua evaporada,
juegos que alimentaron vidas,
alegría que unió como la sangre,
fraternidad y risas infantiles,
patios que imprimieron nuestras huellas,
zapatos,
triciclos y patines,
costras y cicatrices,
tierra húmeda,
sauces y lianas,
enredaderas en nuestros cuerpos,
ríos torrentosos
que se llevaron recuerdos,
álamos que señalaron infancias,
llantos efímeros y consuelos,
una vida gozosa
en donde fuimos más hermanos.


2 comentarios:

Tesa Medina dijo...

Hola, Mónica, te había perdido entre la blogosfera y mi caos tampoco metódico de acercarme a los blogs, pero hoy te encuentro, y me emociono con tu bello poema donde hay serenidad a pesar del lamento de la pérdida y la nostalgia.

El tiempo nos pasa por encima, Mónica, con todas sus consecuencias, no hay manera de pararlo.

Muchos besos, y espero no perderte de nuevo.

Mónica Alvarez dijo...

Hola Tesa:
gracias por tu visita. También anduve perdida de mi blog pero lo retomé. La muerte de mi primo Denis inspiró este poema. Un hecho lamentable por cierto.
Gracias por leerme.
Un abrazo desde Chile