7.9.10

La triste bandera del amor extraviado






Reencontrarse con poemas de amor escritos en otros momentos,guardados en cuadernos, agendas,papeles amarillentos,es una experiencia interesante que nos hace darnos cuenta de la intensidad con que uno ha vivido su vida amorosa.Hoy con la distancia que otorga el paso del tiempo uno llega a la conclusión de que era necesario vivirlo para crecer.




La triste bandera del amor extraviado



Dijéramos que eran los versos más felices
Del Cantar de los cantares, pero no,
Eran los versos hijos de la melancolía
Cuando las tormentas del amor arreciaban
Y una noche sin estrellas era el escenario
Para un diálogo infecundo y socavado.
Ni paloma tuya ni amado mío eran los nombres
Solo una lengua voraz sin argumento
Una lenta despedida para tanta muerte
Un epílogo rotundo y sin retorno
Sin lirios, sin rosas ni manzanos
Y enarbolada sobre nosotros para siempre
La triste bandera del amor extraviado.

8 comentarios:

AleMamá dijo...

Muy lindo y cierto. "amores extraviados", pero a la larga, creo que lo que nos tocó en definitiva era lo preciso, con sus altos y bajos que nos hicieron crecer también.

Saludos

Galeote dijo...

Sí, estoy de acuerdo, aquellos poemas solo eran el instrumento, para describir un sentimiento a unos amores o promesas ya pasadas, pero también eran la forma de demostrar caligráficamente, con firma o sin ella ese anhelo, esa querencia, por eso, aunque estén ya amarillos, son nuestros y siempre representarán ese inolvidable recuerdo de nuestras vidas. Un abrazo Juan.

angela dijo...

¡ Cuantos sentimientos vertidos al amor!... y cuantas vivencias desde entonces...Me gustan los papeles escritos y amarillos tocarlos y, verlos envejecer conmigo. Que tengas un estupendo fin de semana.Un abrazo

fgiucich dijo...

Esa bandera que se agita en la memoria y despliega un aire de melancolía. Abrazos.

Mª Teresa Sánchez Martín dijo...

En ocasiones, resulta dificil desplegar las hojas amarillentas de "amores extraviados", resulta doloroso comprobar cómo los colores vívidos, insultantemente brillantes, han palidecido.
En fin, es mejor, como dices, recordar lo bueno que dejaron en nuestros corazones y lo que logramos crecer con ellos.

Un bello poema que expresa con rotunda claridad la declinación de "La triste bandera de amor extraviado"

Besos

mentecato dijo...

¡Qué sería de nosotros sin la poesía y sin las poetas, como tú.

Un abrazo.

Carlos dijo...

Nunca ningún amor se nos pierde de todo, ya vez, allí quedan tus palabras.

Un saludo.

taio dijo...

excelente blog